Cinco de enero... cuentos de un extraño 2013
Me paré, miré al cielo admirando como la luna resplandecía, rodeada entre nubes que me se acercaron para elevarme hasta ella, poder acariciarla.
La luna dueña del cielo cercano, comenzó a relatarme recuerdos de su existencia, recuerdos de mi existencia, pues ella reina y señora de la noche nos contempla descansar desde que somos infantes.
Me contó detalles de mi vida, detalles que hasta yo desconocía, me sorprendió que no me fracturó por etiquetas, sino como a un todo.
Entre risas recordó como al principio jugaba con juguetes hasta llegar con cierta tristeza a las consolas, más tarde a otras cosas que mejor no comentar.
Me recordó que tal vez no me veía por que estaba cegado por la opinión que vierte el resto sobre mí, llegando a distorsionar mi propia versión de mi mismo.
También me dijo que no debo tener miedo pues siempre fui criado con amor para vivir y ser feliz, que no debo llorar por lo perdido sino sonreír por lo vivido, que muchas veces no somos consciente de la suerte de la vida, que aunque te quita, también te da y aunque haya un día gris, siempre hay una mano que está dispuesta a ayudarte.
Desperté con los recuerdos en mi mano de toda mi vida, me juzgué y me perdoné por ello a partes iguales, no sabría decir si fue un sueño, o una conversación conmigo mismo, el problema es que al ver una imagen de mi infancia más tierna sonriendo, mi tristeza ante el espejo hace que no me reconozca a mi mismo, me duele, no lo comprendo, siento mi vida como los cuentos de un extraño.
¿Será una señal para reencontrarme a mi mismo?
Comentarios
Publicar un comentario